Todo el mundo conoce la Ruleta Rusa. Pones una bala en un revolver, haces girar el tambor como una ruleta, si has tenido mala suerte la bala queda en posición de disparo, y al apretar el gatillo apuntándote en la sien te pegas un tiro y te matas. Si has tenido suerte no pasa nada de nada.
En un mundo de locos que nos ha tocado vivir hay muchas loterías y ruletas donde se sortea la vida de una persona. Menos común es cuando esa ruleta está organizada por el estado. Aquí, que nunca nos quedamos cortos en nada el Estado ha establecido… tachaaaaaan ¡la Ruleta Española! Es sencilla, tu entras en un Juzgado y según sitio y hora eres culpable o inocente. Supongo que el invento ha sido con la voluntad de ahorrar costes, claro, ¿para que liarnos en complicados procedimientos si lo podemos resolver a la ruleta?.
“¿quién le ha tocado?” es una frase recurrente en el ámbito judicial. El mismo royo que en el Tribunal Constitucional se aplica a pié de calle. Los partidos políticos se disputan el nombramiento de Jueces porque saben que una misma ley, redactada de una única forma es una cusa u otra según el Juez. El pánico de los ciudadanos de a pié a los Juzgados es un recuerdo que seguramente proviene de las Checas de la guerra civil, tu vas (o se te llevan) y no sabes que va a pasar.
Ya que privatizaremos la Lotería del Estado, porque no incluimos los juzgados en el paquete y así sacamos más. El sistema es perfecto, desde cualquier quiosco coges un boleto y al minuto te dice la máquina si eres culpable o no. Wooow Super-excitante.
Recuerdo de cuando era niño que mi abuelo, un hombre al que la fortuna le permitió cultivarse y vivir de forma quijotesca ajeno a las mezquindades que la realidad impone, hablaba del Sr. Fraga Iribarne con admiración y respeto. Uno puede estar o no de acuerdo con los principios que el Sr. Fraga Iribarne profesaba, pero si hacemos un esfuerzo de objetividad no podemos ignorar que era un hombre hecho a si mismo, culto y, un término que ahora adquiere especial relevancia, solvente.
La realidad que vivimos nos lleva a vivir inmersos en noticias e informaciones que en ocasiones generan divertidos contrastes, y en el caso que nos ocupa, la noticia de su fallecimiento ha sido para mi como iluminar un sótano descubriendo las vergüenzas de realidades que por aburridas tenía olvidadas. Entremezclar en tan solo minutos, retales de la vida del Sr. Fraga con las últimas declaraciones de Carmén Chacón es como ver resumido en instantes el porqué de nuestro poco brillante “status quo”.
Amigos lectores, viendo los abismos que se abren en lo intelectual, tanto en conceptos como en argumentos y expresión, entre el Sr. Fraga y la muchos políticos del estilo de la Sra. Chacón comprendo porqué este país en su historia contemporánea parece condenado a volver siempre a la miseria. Nos han crecido los enanos y los figurantes ahora son protagonistas.
Es posible que para ser un buen dirigente haga falta algo más que capacidad y sabiduría, pero una comparativa neuronal Fraga-Chacón nos deja con el culo al aire a todos los españoles. El Rey está desnudo, es decir, hemos estado durante años gobernados por auténticos analfabetos funcionales, y lo que es peor, volverá a pasar porque los que les votan también parecen serlo.
Fácilmente uno podría pensar que mi intención es ofender a unos u otros. No es así, pero si para evitar ofender tenemos que callar realidades clamorosas, prefiero ofender.
Gobernar se ha convertido en la penúltima fase de un proceso donde el mérito se gana aguantando el tipo mientras se dicen tonterías convenientes. Nuestra querida Carmen nos ha puesto a huevo un ejemplo esta misma semana reclamando la creación de nuevas agencias de calificación europeas porque no le gusta la nota que las actuales ponen a España. Claro que si Sra. Chacón, además de felicitarla por su capacidad para articular soluciones creativas, le voy a sugerir ampliarla y universalizarla, y que los ciudadanos también puedan elegir la persona que deberá evaluar su capacidad crediticia ante los bancos, y porqué no, también implementar por decreto que los alumnos puedan escoger quién les pone las notas. Yo por ejemplo, escogería a mi abuela, que dice siempre que soy un chico de mucho futuro.
A la mierda Sra.Chacón.
Comentarios recientes